El legado financiero también se planea

Por Herminio Padruno, Director de Expansión en GBM Advisors

México atraviesa una etapa demográfica en la que cada vez más personas superan los 60 años. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2020 había 15.1 millones de personas de esa edad o mayores, el doble que en 1990. Esto implica que en los próximos años una proporción significativa del patrimonio nacional cambiará de manos. Sin planeación, esa transición puede derivar en decisiones improvisadas, cargas fiscales innecesarias y pérdida de valor en activos que tardaron décadas en construirse.

A nivel internacional, distintos estudios anticipan una transferencia histórica de riqueza entre generaciones. El 2025 EY Global Wealth Research Report señala que 65% de las personas considera muy importante preparar la transición de su patrimonio, pero la mitad reconoce que su familia no está lista para enfrentarla. La preocupación existe; la ejecución, no siempre.

Del otro lado de la moneda, aquellos que están por recibir un patrimonio tampoco se sienten preparados. Un estudio de Equitable destaca que, aunque 8 de cada 10 millennials se sienten seguros al tomar decisiones financieras, esa confianza cae al 27% cuando su situación económica se vuelve compleja, como al recibir una herencia.

En ese contexto, la figura del asesor financiero adquiere una relevancia estratégica. Puede liderar conversaciones sensibles sobre cómo proteger la transición generacional, evitar decisiones impulsivas frente a la volatilidad y optimizar la carga tributaria. También puede participar en decisiones clave como la definición de beneficiarios, la estructuración de testamentos, la organización de inversiones, la previsión de escenarios fiscales y el diseño de mecanismos que faciliten una transición ordenada del patrimonio. No se trata solo de un proceso legal, sino de una estrategia financiera con impacto directo en la familia.

Anticiparse permite reducir incertidumbre, proteger relaciones y asegurar que el patrimonio cumpla el propósito para el cual fue construido. Planear no es adelantar conflictos; es evitarlos. Y cuando se trata de familia, pocas decisiones tienen un impacto tan duradero como ordenar el futuro antes de que llegue.

En conclusión, el asesor adquiere un rol fundamental: no solo acompaña decisiones de inversión, sino que ayuda a las familias a ordenar, proteger y transferir el patrimonio construido a lo largo de los años. Su valor radica en anticipar riesgos, dar estructura a la planeación patrimonial y facilitar conversaciones que muchas veces se postergan.

Herminio Padruno

En un momento en que una gran parte de la riqueza cambiará de manos, contar con asesoría profesional puede marcar la diferencia entre una transición improvisada y una estrategia que preserve el legado familiar a lo largo de las generaciones.